INTRODUCCIÓN

Las líneas expresadas en este texto son un esbozo de la realidad, la cual vive México, ante la violencia del Crimen Organizado, junto con el cuadro de desesperanza, el cual se ha incrustado en el tejido social, en estos últimos años y más que expresar un “problema”, es una propuesta, de forma humilde, para sanear a la sociedad, en la que se encuentra la juventud, la cual más que señalarla se debe de incluir, en todas las visiones, así como en los diálogos, que existen entre los ejes, que componen una visión nacional, y hacer que los mismos jóvenes propongan su bienestar sin armas, para su propio presente y futuro.
El texto es una observación de la negligencia, de los poderes legislativos, quienes mantienen sentados en los curules del Pleno, a la omisión y a la impunidad, que han amedrentado al país, que han sangrado y desgastado a la sociedad, sin ningún remordimiento.        
La reflexión se realizó por medio de diferentes voces de Periodistas, que se han comprometido tanto con su trabajo, como con la sociedad, para denunciar los actos violentos, los cuales se han manifestado en la sociedad y han sometido a la juventud mexicana, a una realidad de terrorismo.       
En muchos diarios se ha puntualizado que los jóvenes, en pleno siglo XXI no encuentran un sentido para seguir sus sueños, las causas son innumerables, incluso hay etiquetas sociales para este tipo de comportamiento entre los jóvenes: Generación X, Generación NINI. Etc. Se ha señalado y se ha dado soluciones, sin embargo no hay un trabajo en conjunto, como sociedad,  el cuál permita avanzar de forma directa, para subsanar a las nuevas generaciones.
Lo más triste es que corre la línea del tiempo y la lozanía, se desdibuja del panorama social, por los miles de asesinatos de muchachos, que por buscar un presente más estable, son enviados como carne de cañón, para las industrias delincuenciales, para convertirse en números de estadísticas, las cuales no tendrán una investigación y menos una sentencia de sus asesinos. Este tipo de información se queda en las hojas de periódicos o bien en las páginas cibernéticas, las cuales son miradas con morbo y un juicio vano de la realidad a tal comportamiento.
La razón, de las acciones de la juventud, es por la falta de preparación académica, por las pocas expectativas laborales, por las arduas jornadas de trabajo, con salarios bajos, por la nula visión a la prevención de un mercado competitivo, para los profesionistas, por el deterioro en la administración de los recursos naturales, que han provocado el fallo en la investigación científica, y el resultado para los jóvenes, es un presente, sin oportunidades,  que no les otorga ni una seguridad.
Este texto no procura reprobar a los Poderes de la Unión, porque sin que se den cuenta los Legisladores, los jóvenes les han dado la espalda, como el aparato del Estado les dio la espalda desde un principio, con su desplazamiento o bien con el olvido, por su interés que se sumaban en beneficios personales y aun cuando se ha enconado en el sexenio calderonista, se debe reconocer que este comportamiento por parte de las Autoridades, son de décadas atrás.
Lo que si se debe subrayar es la fuerza bruta, con la que se ha violentado a la juventud, en el gobierno de Felipe Calderón, en el cual las nuevas generaciones han sido sobajadas a un silencio y cegadas a un futuro, donde el proyecto de vida es bajo las armas.
Por otra parte la situación de nuestro tiempo, es un conjunto de situaciones, las cuales se ha nombrado, de forma puntual por pocos medios  de comunicación o por analistas, los cuales han dicho que los diferentes grupos empresariales o políticos, se encuentran confabulados con las Organizaciones Criminales.
También se ha declinado a la impunidad de grupos oligopólicos,  por parte de  los empresarios,  los cuales han sometido a la unidad más sencilla de la sociedad, la cual es la familia, que sin empacho han puesto el pie, sobre el cuello de esta molécula, para exprimirla hasta el último céntimo, por ende la perdida en el patrimonio familiar, pone en riesgo la delicada enseñanza, en el hogar y al dividir los intereses familiares, e inyectar el deseo del consumismo, detonan la necesidad de obtener sin importar el costo que conlleve.
Esto no quiere decir que no haya ambiciones o que sea un tope, dentro de la escala de la adquisición familiar, por el contrario, lo que se trata de señalar es que por cubrir necesidades, con un salario promedio, el cual no permite sentir una seguridad económica, a los pilares del núcleo familiar, tienen que buscar la forma, de seguir adelante,  pero esto lleva consigo un precio, el cual recae muchas veces en los hijos.
También los mismos jóvenes al ver los esfuerzos frustrados de sus padres, para darles un bienestar, cortan su propia inocencia para enfrentarse a la voracidad de la vida laboral y al no tener una preparación o leyes que regulen los salarios, que permitan una vida estable, existe una desilusión en el trabajo, por lo que son presas fáciles de las Organizaciones Delincuenciales, las cuales son muy seductoras por múltiples ganancias en tan poco tiempo.
Lo que es más alarmante, es que muchos jóvenes, se enrolan dentro de estas empresas criminales con plena conciencia del pago, que tendrán  que dar. La finalidad es pestañar una vida exquisita.
Para los empresarios, como para la misma sociedad, es fácil apuntar con el dedo y decir, “No es mi problema”, pero lo que no se ha tomado en cuenta, es el costo de lo que nos vamos a enfrentar, porque la pirámide de edades se ensancha y se vira con el ángulo más angosto hacia abajo, la cual nos lleva a un declive económico en futuros años y pone en riesgo a futuras generaciones, las cuales no podrán salir de un ciclo de pobreza, que las mantendrá en un incompetencia ante las comunidades internacionales. Más aún, cuando nuestros jóvenes no están preparados académicamente o bien no participan de la mesa empresarial, para inyectar remesas mercantiles a nuestra economía nacional.
Las preguntas que nos podemos hacer son: ¿Qué hacen los empresarios para impulsar a los emprendedores? ¿Qué hacemos cómo sociedad para que haya un acuerdo entre empresarios y la juventud? ¿Qué estamos haciendo cómo juventud, para que nuestro futuro sea más prospero?
Sin duda faltarían otras preguntas en relación al órgano político, sin embargo no me es menester integrar en este caso al servicio doméstico en problemas, los cuales no han resuelto. Se debe de recordar que los puestos de funcionarios políticos son de paso  -siempre y cuando no se empecinen en el poder-, sin embargo la sociedad y los empresarios son una constante, y son quienes marcan el ritmo de la Nación.
A medida que reconozcamos que el saneamiento del tejido social empieza por dentro, hacia fuera y que depende de nosotros, el desarrollo de un bienestar común, podremos fortalecernos y poner un alto a la violencia.
El narcotráfico no lo detendremos en las calles, pero si en nuestras casas, la impunidad, no dejará de existir pero si podemos parar los actos impunes, si alzamos la voz y exigimos resultados, la omisión seguirá pero no en nuestras casas o en nuestras calles, esto nos dará como resultado que los actos de violencia se mantenga lejos de nuestro alcance.                   
El cambio de actitud nos dará como resultado un nuevo horizonte, el cual recae en nosotros, en nuestras familias y en nuestra comunidad.